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Neodiseño Humano: una fórmula de autoconocimiento

Una síntesis de la conciencia: el observador interno, el testigo y los mecanismos de funcionamiento de la materia: la forma.

El diseño humano no es ni predictivo ni adivinatorio, es descriptivo. Describe las características del organismo cuerpomente, su personaje  particular, el paisaje en el cual lo desarrolla, su estrategia vital, su tipo genético.

Desde estos datos es posible pronosticar sus opciones de respuesta, sus resistencias y reacciones a un conjunto determinado de circunstancias, por ejemplo una cierta configuración planetaria, o un fenómeno político, geológico, climático, etc.

Como la inmensa mayoría de los humanos ignora-debido a una educación unidireccional, a los estragos de las diversas religiones, organizaciones, naciones, etc.- su auténtica naturaleza, es difícil saber si un individuo está viviendo sus propios genes o alguna versión Hollywood o Inquisición, o Liberación o New Age de quien piensa que tendría que ser.

Sin embargo es posible también estudiar acontecimientos históricos y el mismo devenir de la historia a la luz de la fórmula.

¿De qué me sirve?

Conocerse es en sí mismo un objetivo espléndido, pero de éste derivan las posibilidades de relacionarse con autenticidad, de comprender los mecanismos de las relaciones, de aceptar y disfrutar de los temas sexuales que cada uno explorará, conocer y desarrollar los potenciales laborales, sociales, intelectuales.

Sin conocerse es imposible amarse y sin esa mirada de amor sobre uno mismo no existe posibilidad alguna de amor hacia el otro.

¿Qué son los tipos genéticos?

Dentro de las infinitas posibilidades de nuestro material genético, podemos distinguir cuatro tipos de seres humanos. Cuatro grupos sanguíneos. Cuatro nucleótidos, bloques de base de la vida, adenina, guanina, citosina y uracilo (o timina).

Cada grupo, que a su vez presenta incontables variedades de acuerdo a otros parámetros- perfil, cruz de encarnación, color, tono, bases, etc., opera óptimamente de acuerdo a un conjunto de reglas muy sencillas y muy particulares para cada uno de ellos.

Manifestadores: seres puramente energéticos, los únicos capaces de mover su energía de forma autónoma.

Generadores: diseñados para responder a la vida. Potencialmente el grupo más poderoso, sin embargo ese poder sólo aparece en respuesta a un estímulo. Este grupo tiene un subgrupo que participa de las características de manifestadores y generadores, es de respuesta y una vez ésta establecida se despliega la capacidad de manifestar en forma independiente. Son los Generadores Manifestantes.

Proyectores: son seres cuyo don específico es trabajar con y guiar la energía de otros. A menos que sean reconocidos no tienen manera de desarrollar sus propias capacidades.

Reflectores: el más raro de los grupos, es de naturaleza lunar. No hay nada fijo en su naturaleza y no tienen ningún punto de apoyo. Tienen sin embargo el máximo potencial.

En breve

Neodiseño Humano se propone desarrollar el observador en todos nosotros, fomentar la habilidad de tomar decisiones que reflejen nuestra autenticidad y nuestro carácter único.

Descubrirnos,

descubrir el impacto que tenemos sobre otros,

descubrir al otro,

ponernos a tono con el fluir de la vida.

Es de esta manera que se puede abordar la resolución de conflictos.

Lejos de centrarnos en el conflicto mismo proponemos examinar las estructuras, los mecanismos que han entrado en colisión y, partiendo de la premisa de que nada es personal, encontrar las fuerzas que están oponiéndose, y descubrir en sus propias cualidades la forma de llegar a la solución.

Esta fórmula humana no está conectada con ningún grupo espiritual, cultural ni ideológico.

Es una fórmula que describe los mecanismos de la conciencia en la forma. Y por consiguiente nos conecta con nuestra divinidad.

No aceptes intermediarios. Habla directamente con Dios.