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El libre albedrío y la ilusión

Concluyendo

Todo el Neodiseño Humano se apoya en estas palabras: No Choice. O sea no hay opción en nuestras manos. Decimos que no hay libertad de acción: significa que no hay forma de actuar que no implique la ayuda del conocimiento que se nos ha trasmitido, ya sea genéticamente o de otra manera, en otras palabras somos por así decirlo simplemente una Memoria -genética o de cualquier otra naturaleza.

La fuerza que se expresa a través de cualquier maestro o avatar (Buda, Cristo, etc.) es la misma que mueve a Bush, a Saddam Hussain, a mi perro, a mí, a ti y a Urano y a cada planeta o estrella o galaxia. Por consiguiente no hace falta buscar otra cosa que a nosotros mismos, que siempre estamos allí de todas maneras.

Con dos brazos alguien sostiene a un bebé, alguien agita unas banderitas, otros escriben, manejan una ametralladora.

Nadie es víctima de su maquillage genético. Cualquier potencial, incluso si es aparentemente negativo tiene su polaridad y puede convertir nuestra vida en un gracioso arco iris. No desperdiciemos ninguno de nuestros dones que son en realidad oportunidades.

Tantas y tan variadas fuerzas le dan forma a nuestros pensamientos, sentimientos, deseos; son fuerzas cósmicas, geológicas, biológicas, psicológicas, culturales, políticas. ¡Esto sin tener en cuenta la posibilidad de ser influidos por vidas pasadas! La libertad entonces parece no ser otra cosa que una palabra o noción, un concepto sin ninguna significación real.

En ningún caso podemos fiarnos de las palabras, siempre nos harán limitarnos dentro de un marco que es sólo un símbolo que ya abarca memorias de lo que esa palabra evoca y no es para nada el conocimiento de lo que indica, sino el mecanismo de la evocación misma.

Es nuestra perpetua ignorancia, que nos da la impresión de ser separadas del resto de la creación, la que nos hace creer que estamos en control no sólo del entorno sino de nosotras mismas.

En cuanto al Libre Albedrío, citaremos a Jung: "Consiste en hacer bien o mal lo que tendremos que hacer de todos modos."

Cada potencial tiene su aspecto de gracia y de sombra. Nos enraizamos en la sombra como las plantas y desde allí nos lanzamos hacia la luz, al igual que cualquier semilla.

El poder del instinto nos llevará a evitar la extinción.

Lo que conocemos como Maya es la ilusión de ser separados, de que existen conciencias así llamadas “individuales”, una para cada cuerpo físico, cuando según las antiguas -antiquísimas- disciplinas de Oriente, así como para la física quántica, “la conciencia es sólo una, singular, identificable con su propio origen”.
En la vida cotidiana tenemos la noción de un ser interno persistente y dotado de libre albedrío y conciencia individual. A través de drogas, estímulos electromagnéticos o experiencias místicas ese concepto se fractura y da ocasión a que se despliegue un nuevo sentido del Ser, uno con el universo, sin separación. El marco se disuelve.

Observando con serenidad descubrimos que el problema en realidad son las soluciones. Dentro del programa ¡hasta eso está programado!... Este programa que nos programa es a la vez programado por nosotros por retroalimentación, se autoperpetúa como reflejo sobre la pantalla de la Conciencia -o Totalidad o Dios- que lo origina y manifiesta.

El Neodiseño estudia los mecanismos del maya, las funciones que se desarrollan dentro de la ilusión. (La fórmula en la cual se basa es el SDH, transmisión elaborada y desarrollada por Ra Uru HU).